Seguro D&O: lo que arriesga el administrador de una pyme

Pymes

Seguro D&O para pymes: qué cubre y cuándo lo necesita

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Un seguro D&O (Directors & Officers, o seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos) protege el patrimonio personal de quienes dirigen una sociedad cuando alguien les reclama por una decisión de gestión: un socio, un acreedor, un empleado, Hacienda o el administrador concursal. Lo contrata la empresa, pero los asegurados son las personas. En una pyme, donde el administrador suele ser también el fundador, es la póliza que separa los errores de la sociedad del piso y los ahorros de quien la gestiona.

Qué es un seguro D&O y a quién protege

El seguro D&O es una modalidad del seguro de responsabilidad civil que regula el artículo 73 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro. Cubre la obligación de indemnizar que nace a cargo de un administrador o directivo por un acto incorrecto en el ejercicio de su cargo. La sociedad es el tomador y paga la prima. Los asegurados son las personas físicas que la dirigen.

Su lógica es sencilla. Una sociedad limitada limita la responsabilidad de los socios, pero no la de los administradores. El artículo 236 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) establece que los administradores responden frente a la sociedad, frente a los socios y frente a los acreedores sociales del daño que causen por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos, o por incumplir los deberes del cargo, cuando haya dolo o culpa. Y añade un detalle que pesa mucho en un juicio: la culpa se presume cuando el acto es contrario a la ley o a los estatutos.

Quién suele estar asegurado

Una póliza D&O bien redactada asegura a algo más que al consejo de administración:

  • Administradores de derecho: administrador único, administradores solidarios o mancomunados y consejeros.
  • Administradores de hecho: la LSC (art. 236.3) extiende la responsabilidad a quien ejerce de administrador sin nombramiento válido y a la persona bajo cuyas instrucciones actúan los administradores. Es el caso típico del socio fundador que "manda" sin figurar en el Registro Mercantil.
  • Alta dirección: el art. 236.4 aplica el mismo régimen a quien tiene las facultades de más alta dirección cuando no hay consejero delegado. Un director general puede responder como si fuera administrador.
  • Representante persona física de un administrador persona jurídica, que responde solidariamente con ella (art. 236.5).
  • Según la póliza, también directivos con funciones de gestión, responsables de cumplimiento normativo, abogados internos, y los cónyuges y herederos cuando la reclamación alcanza al patrimonio común o a la herencia.

¿Y los autónomos?

El D&O no tiene sentido para el empresario individual que factura a su nombre. No hay sociedad ni cargo de administrador: responde de sus deudas "con todos sus bienes, presentes y futuros" (art. 1911 del Código Civil), y lo que necesita es un buen seguro de responsabilidad civil para autónomos.

Sí lo necesita el autónomo societario, es decir, quien cotiza como autónomo porque administra su propia SL. En términos jurídicos ese autónomo es administrador de una sociedad de capital y le aplica todo lo que explica esta guía. Es el perfil que más a menudo cree estar protegido por "tener una SL" y no lo está.

Por qué una pyme necesita un seguro D&O: los riesgos reales

Un administrador de pyme no suele enfrentarse a demandas de inversores en bolsa. Lo que encuentra son cuatro frentes que la ley le pone delante en cuanto la empresa atraviesa un mal momento: la responsabilidad por deudas cuando hay pérdidas, el concurso culpable, la derivación de deudas tributarias y los conflictos entre socios. Los tres primeros aparecen justo cuando la sociedad ya no puede pagar.

Frente de riesgo Base legal Qué puede pasar al administrador
Daño a la sociedad, a socios o a terceros Arts. 236, 238 y 241 LSC Acción social (la ejercita la sociedad, o la minoría si la sociedad no lo hace) o acción individual del perjudicado. Indemnización con su patrimonio.
Pérdidas graves sin disolver Arts. 363.1 e), 365 y 367 LSC Si el patrimonio neto cae por debajo de la mitad del capital y no se convoca junta en dos meses, el administrador responde solidariamente de las deudas sociales posteriores.
Concurso culpable Arts. 442, 455 y 456 del Texto Refundido de la Ley Concursal Inhabilitación de 2 a 15 años, indemnización de daños y, si se abre la liquidación, condena a cubrir total o parcialmente el déficit concursal.
Deudas con Hacienda Art. 43.1 a) y b) de la Ley General Tributaria Responsabilidad subsidiaria por la deuda tributaria (y las sanciones) de la sociedad si no hizo lo necesario para cumplir o si la empresa cesó dejando deudas.
Reclamaciones laborales y de terceros Según el caso Reclamaciones de empleados (despido, discriminación, acoso), proveedores, clientes, competidores u organismos públicos que alcanzan personalmente al administrador.

El concurso es un riesgo de pymes pequeñas, no de grandes empresas

Los datos desmienten la idea de que el D&O es "cosa de multinacionales". Según la Estadística del Procedimiento Concursal del Colegio de Registradores, en el segundo trimestre de 2026 entraron en concurso 1.601 empresas, un 11,6 % más que un año antes. El 92,8 % eran sociedades limitadas. De las empresas con datos de facturación, el 47,7 % no superaba los 250.000 euros de ingresos anuales y solo el 2,3 % pasaba de 5 millones.

Cuando un concurso llega a la fase de liquidación, la sección de calificación examina si hubo dolo o culpa grave de los administradores en la insolvencia. El administrador típico que se enfrenta a esa pieza dirige una SL pequeña, no un consejo del IBEX.

Responder aunque la decisión fuera razonable

La LSC protege la discrecionalidad empresarial. Según el art. 226, en las decisiones estratégicas y de negocio se cumple la diligencia de un ordenado empresario si el administrador actuó de buena fe, sin interés personal, con información suficiente y con un procedimiento de decisión adecuado. Es la llamada business judgment rule.

El matiz práctico es que esa protección hay que probarla en un procedimiento. Demostrar la buena fe y la información suficiente cuesta abogados, peritos y meses de pleito, aunque al final se gane. Gran parte del valor de un seguro D&O está ahí: en los gastos de defensa desde el primer día, también cuando la reclamación es infundada.

Solidaridad: pagar por la decisión de otro

El art. 237 LSC hace responder solidariamente a todos los miembros del órgano que adoptó el acuerdo lesivo. Solo se libran quienes prueben que no intervinieron y lo desconocían, o que hicieron todo lo posible por evitar el daño o se opusieron expresamente. Un consejero que no votó en contra puede tener que responder del total y reclamar después a los demás. Además, el art. 236.2 aclara que la aprobación de la junta no exonera: que los socios ratificaran la decisión no protege al administrador.

Conflictos entre socios: la reclamación que llega desde dentro

En las pymes con varios socios, muchas reclamaciones no vienen de fuera, sino de un socio que no gestiona. La LSC le da dos vías. Si tiene participación suficiente para pedir la convocatoria de la junta, puede ejercitar la acción social cuando la sociedad no lo hace (art. 239). Y si la reclamación se basa en una infracción del deber de lealtad, puede demandar directamente, sin pasar por la junta.

Qué cubre un seguro D&O: coberturas básicas y opcionales

Una póliza D&O del mercado español se organiza en tres bloques: la responsabilidad personal de los administradores (la cobertura central), el reembolso a la sociedad cuando es ella quien indemniza o adelanta los gastos, y un conjunto de gastos y extensiones (defensa, fianzas, investigación, reputación). La amplitud real de las coberturas del seguro D&O depende del condicionado, no del nombre del producto.

Coberturas básicas

  • Responsabilidad civil personal del administrador o directivo por actos incorrectos de gestión: negligencia, error, omisión, declaración inexacta, incumplimiento de deberes legales o estatutarios.
  • Gastos de defensa: abogados, procuradores, peritos y costas, en vía civil, penal, administrativa o laboral. Algunas pólizas los adelantan antes de que se resuelva si el caso está cubierto. Otras permiten elegir abogado.
  • Fianzas civiles y, con sublímite, penales, para evitar embargos o garantizar la responsabilidad civil derivada de un procedimiento.
  • Reembolso a la sociedad (cobertura side B): la empresa recupera lo que haya pagado por cuenta de sus administradores.
  • Reclamaciones laborales por prácticas de empleo: despido nulo, discriminación, acoso.

Coberturas opcionales o con sublímite

  • Sanciones administrativas, siempre que sean legalmente asegurables.
  • Gastos de investigación: comparecer ante un organismo público o un regulador antes de que haya reclamación formal.
  • Gastos de restitución de imagen y de gestión de crisis (agencia de comunicación).
  • Gastos de aval concursal y defensa en la sección de calificación del concurso.
  • Defensa por contaminación y responsabilidad medioambiental, que a menudo se excluye en la póliza de RC general (ver responsabilidad medioambiental).
  • Defensa ante la responsabilidad penal de la persona jurídica (art. 31 bis del Código Penal) cuando se imputa a la vez a la sociedad y a sus administradores.
  • Reclamaciones tributarias por derivación de responsabilidad de la Agencia Tributaria.
  • Protección de datos: reclamaciones contra los administradores por un incumplimiento del RGPD. Complementa, pero no sustituye, a un ciberseguro para pymes.

Lo que un seguro D&O no cubre

  • Dolo, fraude o mala fe declarados por sentencia firme, y el beneficio personal ilícito.
  • Multas y penas penales: no se pueden transferir a un asegurador.
  • Daños materiales y personales, que corresponden a la RC general o a la RC patronal.
  • Hechos conocidos antes de contratar y reclamaciones ya en curso.
  • Reclamaciones entre asegurados (insured vs insured), salvo excepciones: muchas pólizas sí cubren la acción social que ejercitan los socios minoritarios o el administrador concursal.
  • Según la póliza, reclamaciones en Estados Unidos y Canadá, que varios aseguradores excluyen del ámbito territorial.

Diferencia entre el seguro D&O y el seguro de responsabilidad civil profesional

El seguro D&O protege a quien gestiona la empresa frente a reclamaciones por decisiones de administración. El seguro de responsabilidad civil profesional protege a quien presta un servicio frente a reclamaciones de clientes por errores técnicos en ese servicio. Una consultora necesita los dos: la RC profesional responde si un informe está mal hecho; el D&O, si el socio administrador gestiona mal la sociedad.

Seguro D&O Seguro de responsabilidad civil profesional
Asegurado Administradores, consejeros y directivos (personas físicas) La empresa o el profesional que presta el servicio
Qué riesgo cubre Decisiones de gestión y gobierno de la sociedad Errores, omisiones o negligencias en el servicio prestado
Quién reclama Sociedad, socios, acreedores, Hacienda, administración concursal, empleados Clientes y terceros perjudicados por el servicio
Patrimonio protegido El personal del administrador (y la sociedad por reembolso) El de la empresa o el profesional
Obligatorio No, con carácter general Obligatorio en algunas profesiones reguladas

Para entender el resto de coberturas de responsabilidad que se confunden con el D&O, vea nuestra guía sobre las diferencias entre RC general y RC profesional.

Cómo funciona la póliza en el tiempo: retroactividad y periodo posterior

Las pólizas D&O funcionan casi siempre por reclamación (claims made): cubren las reclamaciones que se presentan mientras la póliza está en vigor, aunque el acto sea anterior. El artículo 73 de la Ley de Contrato de Seguro admite dos fórmulas: que se cubran reclamaciones presentadas hasta al menos un año después de que acabe el contrato, o que se cubran durante la vigencia por hechos ocurridos al menos un año antes de su inicio.

Esto choca con un dato que muchos administradores desconocen: la acción de responsabilidad contra ellos prescribe a los cuatro años desde que pudo ejercitarse (art. 241 bis LSC). Si un administrador deja el cargo, o la sociedad cambia de aseguradora o se liquida, una reclamación puede llegar años después, cuando ya no hay póliza que responda.

Por eso, al comparar pólizas, conviene mirar tres cláusulas:

  1. Retroactividad: desde qué fecha se cubren actos anteriores al alta. Lo deseable es una retroactividad ilimitada o desde la constitución de la sociedad.
  2. Periodo posterior o de descubrimiento: cuánto tiempo después de cancelar la póliza se pueden comunicar reclamaciones por hechos ocurridos durante la vigencia. Un periodo que se acerque a los cuatro años de prescripción reduce el hueco.
  3. Cobertura de administradores salientes (run-off): que los administradores que ya han cesado sigan asegurados por los actos de su mandato.

Cómo saber si su empresa necesita un seguro D&O y qué influye en la prima

Una pyme necesita un seguro D&O cuando el patrimonio personal de sus administradores está expuesto y sería difícil asumir una defensa de varios años. En la práctica, eso se da en casi cualquier SL o SA con deuda bancaria, proveedores relevantes, socios que no gestionan, empleados o actividad regulada. El seguro D&O no es obligatorio, y precisamente por eso muchas pymes descubren que no lo tienen cuando reciben la primera reclamación.

Señales de que la necesita

  • Hay socios que no gestionan (inversores, familiares, minoritarios) y que podrían discrepar de una decisión.
  • La sociedad tiene financiación bancaria, avales o una deuda relevante con proveedores.
  • Ha habido o puede haber ejercicios en pérdidas.
  • Está en una ronda de financiación, una compraventa de la empresa o una reestructuración.
  • Opera en un sector regulado (financiero, sanitario, energético, alimentario, datos personales).
  • Tiene empleados y, con ellos, riesgo de reclamaciones laborales contra la dirección.
  • Algún administrador firma avales personales o tiene un patrimonio familiar relevante.

Factores que mueven la prima

No hay precio de catálogo: cada aseguradora tarifica con un cuestionario y las cuentas anuales. Los factores que más pesan son:

  • Facturación y activo total: marcan el tamaño de la exposición y, a menudo, si la empresa entra en un producto estándar para pymes.
  • Situación financiera: fondos propios, endeudamiento, resultados de los últimos ejercicios. Unas cuentas con patrimonio neto negativo encarecen o impiden la contratación.
  • Sector y actividad, y si hay exportación o filiales en el extranjero (en especial en EE. UU.).
  • Límite de indemnización contratado y sublímites.
  • Historial de reclamaciones y circunstancias conocidas.
  • Gobierno corporativo: número de administradores, existencia de consejo, auditoría externa, modelo de cumplimiento penal.

Cómo dimensionar el límite de indemnización

El límite se fija por anualidad y es compartido por todos los administradores asegurados y por todos los gastos: un mismo pleito puede consumir buena parte del límite solo en defensa. Para elegirlo con criterio, en Vesta partimos de tres preguntas:

  1. ¿Cuánto podría reclamar un acreedor? La deuda con bancos y proveedores es la referencia, porque es la que se reclama al administrador por la vía del art. 367 LSC o del concurso.
  2. ¿Cuántos administradores comparten el límite? Con un consejo o varios administradores mancomunados, una sola reclamación puede afectar a todos a la vez.
  3. ¿Cuánto cuesta defenderse varios años? Una calificación concursal o un pleito entre socios puede durar varios años con abogados y peritos.

Como referencia, Reale permite contratar de forma automática hasta 2 millones de euros en su D&O para pymes. Por encima de los límites estándar de cada aseguradora, o con exposición en EE. UU., la póliza se suscribe caso a caso.

Cómo comparar pólizas D&O: Mapfre, Zurich, AIG, Reale y otras

Las pólizas D&O de Mapfre, Zurich, AIG, Reale, Hiscox, Allianz o Berkley no se comparan por la prima, sino por la letra pequeña: quién es asegurado, qué gastos se adelantan, qué sublímites aplican, la retroactividad y el periodo posterior, el ámbito territorial y cómo se trata el concurso. Dos pólizas con el mismo límite pueden responder de forma muy distinta ante la misma reclamación.

Esto es lo que cada aseguradora destaca en su información comercial pública para el seguro D&O en España. No sustituye al condicionado ni a la nota informativa previa (IPID), que es el documento que hay que leer antes de contratar:

Aseguradora Lo que destaca de su D&O en su web Qué conviene confirmar
Reale Producto pensado para pymes de menos de 20 millones de euros de facturación, con contratación automática de capitales hasta 2 millones. Incluye defensa, fianzas y reembolso a la sociedad. Ofrece como complementarias las sanciones asegurables, el aval concursal y las disputas laborales. Retroactividad, periodo posterior y ámbito territorial, que no detalla en la web.
Mapfre Incluye las reclamaciones entre administradores en acciones sociales e individuales y el reembolso a la sociedad. Como opcionales: defensa y fianzas, aval concursal, sanciones, investigación, crisis y reputación, y anticipo de defensa ante la responsabilidad penal de la persona jurídica. Ámbito mundial salvo EE. UU. y Canadá. Revise los límites, que no publica.
Zurich Adelanta los gastos de defensa, permite elegir abogado y cubre al administrador persona jurídica y a las sociedades administradoras de filiales. Fija sublímites para fianzas penales y gastos de procedimiento. Cuantía de los sublímites y retroactividad.
AIG Uno de los aseguradores de referencia en líneas financieras. No publica en su web española una ficha de D&O para pymes. Se tarifica a través de corredor: pida el condicionado completo.
Hiscox Asegura también a abogados internos, directores financieros y de cumplimiento, y a cónyuges y herederos. Incluye las reclamaciones de la Agencia Tributaria, la protección de datos y las sanciones administrativas. Límites y exclusiones, que no detalla en la web.

Los ocho criterios que usamos para comparar

  1. Definición de asegurado: incluye administradores de hecho, directivos, cesados y futuros.
  2. Definición de reclamación: abarca requerimientos extrajudiciales, investigaciones y procedimientos administrativos, no solo demandas.
  3. Adelanto de gastos de defensa y libertad para elegir abogado.
  4. Retroactividad y periodo posterior, a la luz de los cuatro años de prescripción.
  5. Tratamiento del concurso: defensa en la sección de calificación, déficit concursal y responsabilidad del art. 367 LSC.
  6. Exclusión insured vs insured y sus excepciones (minoría, administrador concursal).
  7. Sublímites de sanciones, fianzas penales, investigación y reputación.
  8. Ámbito territorial y jurisdicción, sobre todo si se exporta a EE. UU.

Qué documentación se necesita para contratar un seguro D&O

Para contratar un seguro D&O, la aseguradora pide un cuestionario de solicitud firmado por un administrador y las últimas cuentas anuales depositadas. En pymes con facturación modesta y finanzas saneadas, muchas compañías tarifican con eso. Cuando la empresa es más grande, tiene pérdidas o actividad en el extranjero, piden más información.

Documentación habitual:

  • Cuestionario de solicitud: actividad, facturación, número de empleados, estructura accionarial, filiales, actividad en EE. UU.
  • Cuentas anuales de los dos últimos ejercicios (balance y cuenta de pérdidas y ganancias).
  • Declaración de conocimiento: que ningún administrador conoce hechos que puedan dar lugar a una reclamación.
  • Si existen: informe de auditoría, plan de financiación, información sobre rondas o compraventas en curso y modelo de prevención de delitos.

La declaración de conocimiento es la parte más delicada. Ocultar una circunstancia conocida, como una carta de un socio amenazando con demandar, puede dejar sin cobertura precisamente esa reclamación. Ante la duda, se declara.

Cómo se gestiona una reclamación D&O

Ante cualquier reclamación contra un administrador, lo primero es comunicarla a la aseguradora cuanto antes, a través del corredor, y no reconocer responsabilidad ni pactar nada sin su conformidad. La póliza D&O no solo paga: también dirige la defensa, y una decisión tomada por libre puede comprometer la cobertura.

Los pasos habituales:

  1. Comunicación inmediata de la reclamación o de la circunstancia (una carta, un burofax, un requerimiento de Hacienda, una citación). La Ley de Contrato de Seguro obliga a comunicar el siniestro en siete días desde que se conoce, salvo plazo más amplio en la póliza.
  2. Análisis de cobertura por la aseguradora: si el hecho y el reclamante están dentro de la póliza y en qué periodo.
  3. Designación de la defensa: abogado de la red de la aseguradora o de libre elección, según la póliza.
  4. Adelanto de gastos de defensa y, si hace falta, constitución de fianzas.
  5. Negociación o juicio. Cualquier acuerdo con el reclamante necesita la conformidad de la aseguradora.
  6. Pago de la indemnización dentro del límite. Si al final se declara dolo, la aseguradora puede reclamar al asegurado lo que haya adelantado.

Conviene saber que el perjudicado tiene acción directa contra la aseguradora (art. 76 LCS): puede reclamarle directamente la indemnización, y la aseguradora no puede oponerle las excepciones que tenga frente a su asegurado.

Cómo encaja el seguro D&O con el resto de pólizas de la empresa

El seguro D&O cubre a las personas que dirigen, no a la empresa por sus daños a terceros ni a sus bienes. Funciona como una capa más dentro del programa de seguros. Cada póliza responde a un riesgo distinto, y los huecos suelen aparecer en las fronteras entre ellas.

Riesgo Póliza que responde
Daños personales o materiales que la empresa causa a terceros RC general
Accidentes de trabajo de empleados RC patronal y seguro de accidentes de convenio
Errores técnicos en el servicio prestado RC profesional
Ciberataque, fuga de datos, rescate Ciberseguro
Decisiones de gestión de los administradores Seguro D&O

Un ciberataque muestra bien cómo encajan. El ciberseguro paga la recuperación de sistemas y la notificación a los afectados. Si después un socio o un cliente reclama a los administradores por no haber invertido en ciberseguridad, esa reclamación personal va al D&O. Para revisar el conjunto, vea qué seguros necesita una empresa. Si ya tiene un D&O y no sabe si sus cláusulas resisten este análisis, puede subir su póliza para que la analicemos.

Fuentes y referencias

  1. Los administradores de derecho o de hecho responden frente a la sociedad, los socios y los acreedores del daño causado por actos contrarios a la ley, los estatutos o los deberes del cargo, con dolo o culpa; la culpa se presume si el acto es contrario a la ley o a los estatutos (art. 236 LSC). — BOE – Real Decreto Legislativo 1/2010, Ley de Sociedades de Capital(consultado 2026-10-24)
  2. Responsabilidad solidaria de los miembros del órgano de administración (art. 237 LSC) y prescripción de la acción de responsabilidad a los cuatro años (art. 241 bis LSC). — BOE – Ley de Sociedades de Capital(consultado 2026-10-24)
  3. Los administradores que no convoquen junta en dos meses ante una causa de disolución, como pérdidas que dejen el patrimonio neto por debajo de la mitad del capital, responden solidariamente de las obligaciones sociales posteriores (arts. 363.1 e), 365 y 367 LSC). — BOE – Ley de Sociedades de Capital(consultado 2026-10-24)
  4. Protección de la discrecionalidad empresarial (art. 226 LSC) y legitimación de la minoría para la acción social, incluida la acción directa por infracción del deber de lealtad (art. 239 LSC). — BOE – Ley de Sociedades de Capital(consultado 2026-10-24)
  5. Concurso culpable por dolo o culpa grave de los administradores; inhabilitación de dos a quince años y condena a la cobertura del déficit concursal (arts. 442, 455 y 456 TRLC). — BOE – Real Decreto Legislativo 1/2020, Texto Refundido de la Ley Concursal(consultado 2026-10-24)
  6. Responsabilidad subsidiaria de los administradores por la deuda tributaria y las sanciones de la sociedad (art. 43.1 a) y b) LGT). — BOE – Ley 58/2003, General Tributaria(consultado 2026-10-24)
  7. Definición del seguro de responsabilidad civil y admisibilidad de las cláusulas de delimitación temporal por reclamación (art. 73 LCS); acción directa del perjudicado (art. 76 LCS); comunicación del siniestro en siete días (art. 16 LCS). — BOE – Ley 50/1980, de Contrato de Seguro(consultado 2026-10-24)
  8. Responsabilidad penal de la persona jurídica y modelos de prevención de delitos (art. 31 bis CP). — BOE – Ley Orgánica 10/1995, Código Penal(consultado 2026-10-24)
  9. El deudor responde del cumplimiento de sus obligaciones con todos sus bienes, presentes y futuros (art. 1911 CC). — BOE – Código Civil(consultado 2026-10-24)
  10. En el 2.º trimestre de 2026 entraron en concurso 1.601 empresas (+11,6 % interanual), el 92,8 % sociedades limitadas; el 47,7 % de las empresas analizadas no superaba 250.000 € de facturación y el 2,3 % superaba 5 millones. — Colegio de Registradores – Estadística del Procedimiento Concursal, 2.º trimestre 2026(consultado 2026-10-24)

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el seguro D&O en España?
No. Ninguna norma obliga con carácter general a una sociedad a contratar un seguro D&O. Pero la Ley de Sociedades de Capital hace responder personalmente a los administradores, y de forma solidaria, por los daños que causen a la sociedad, a los socios o a los acreedores, por lo que en la práctica es muy recomendable en cualquier SL o SA con deuda, socios que no gestionan o empleados.
¿Quién paga el seguro D&O, la empresa o el administrador?
Normalmente lo contrata y lo paga la sociedad como tomadora, y los asegurados son sus administradores y directivos. La póliza puede incluir además el reembolso a la sociedad cuando es ella la que adelanta la defensa o la indemnización de sus administradores.
¿El seguro D&O cubre multas y sanciones?
Las multas y penas penales no se pueden asegurar. Las sanciones administrativas impuestas al administrador solo se cubren si son legalmente asegurables y la póliza lo incluye, a menudo como garantía opcional o con sublímite. Lo que sí cubre el D&O es la defensa en procedimientos penales y administrativos.
¿Necesita un autónomo un seguro D&O?
El empresario individual no, porque no es administrador de ninguna sociedad; lo que necesita es un seguro de responsabilidad civil. Sí lo necesita el autónomo societario que administra su propia SL: jurídicamente es administrador de una sociedad de capital y responde con su patrimonio personal en los casos que prevé la ley.
¿Sigue cubierto un administrador después de dejar el cargo?
Solo si la póliza lo prevé. La acción de responsabilidad prescribe a los cuatro años, pero las pólizas D&O cubren las reclamaciones presentadas durante su vigencia. Para que un administrador cesado esté protegido hace falta que la póliza siga en vigor o que tenga un periodo posterior suficiente y cobertura expresa de administradores salientes.
¿Qué aseguradora es mejor para un seguro D&O?
No hay una aseguradora mejor en abstracto. Mapfre, Zurich, AIG, Reale, Hiscox y otras ofrecen D&O en España con diferencias en quién es asegurado, adelanto de gastos de defensa, sublímites, retroactividad, ámbito territorial y tratamiento del concurso. La comparación útil es cláusula por cláusula sobre el condicionado, no por la prima.

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