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Seguros para comercios y tiendas
Para abrir un comercio, la ley no impone con carácter general ningún seguro; quien sí lo pide, casi siempre, es el propietario del local en el contrato de alquiler. Los seguros para comercios que conviene tener son tres: la póliza del local y del género, la responsabilidad civil frente a clientes y la protección de los ingresos del titular.
Qué seguros necesita un comercio
Una guía por cada necesidad.
- Seguro del local y del géneroContinente, contenido, robo y alquiler: qué paga cada garantía y qué queda fuera por defecto.
- Multirriesgo de negocioCómo se reúnen en un solo contrato los daños, el robo, el trato con terceros y los días de cierre.
- Responsabilidad civilQué responde el comercio ante clientes, empleados y vecinos cuando algo sale mal.
- Baja laboral para autónomosLos ingresos del titular cuando no puede abrir por enfermedad o accidente.
Lo que suele fallar en un comercio
Se contrata «un seguro» y resulta ser solo responsabilidad civil
Esa póliza responde ante el cliente que se cae en la tienda o el vecino que sufre una filtración, pero no repara el escaparate roto, la mercancía mojada ni los días sin abrir (Ley de Contrato de Seguro, art. 73). Cumplir una cláusula del alquiler que pide «seguro» no equivale a estar protegido: lo que importa es qué daños paga la póliza, y la guía del seguro del local los detalla garantía por garantía.
El local no es lo único que puede parar el negocio
Si el titular enferma o se lesiona, la tienda no sufre ningún siniestro, y una póliza del local solo indemniza los sucesos que describe (art. 63). Quien trabaja solo tiene ahí un hueco que cubre el seguro de baja laboral: una indemnización diaria durante la baja, con carencias y exclusiones que conviene leer antes de contratar.
La tienda cambia y la póliza sigue describiendo la de antes
Una tienda de ropa que empieza a vender también electrónica, o un colmado que añade obrador, ya no tiene el riesgo que declaró al contratar. El tomador debe comunicar los cambios que lo agraven; si calla y ocurre un siniestro, la aseguradora puede quedar liberada o reducir lo que paga (arts. 11 y 12).
La venta ya no cabe entre las paredes del local
Si la tienda vende por internet o cobra con datáfono, parte del riesgo es informático, y esa cobertura suele contratarse en una póliza aparte, como el ciberseguro para pymes. Y el género que se envía desde un almacén o un trastero plantea otra pregunta: lo asegurado fuera del lugar descrito en la póliza puede quedar sin cobertura (art. 47).
¿Tiene un comercio y no sabe qué seguros le faltan?
Cuéntenos su actividad y le indicamos qué mirar primero.