Conceptos claros

Corredor o agente de seguros: ¿cuál es la diferencia y por qué te importa?

Parecen lo mismo desde fuera, pero trabajan de forma muy distinta. Entender la diferencia te ahorra dinero y te evita conflictos de interés que ni sabías que estaban ahí.

En una frase

El agente trabaja para una aseguradora. El corredor trabaja para ti y compara entre muchas aseguradoras. El corredor está obligado por ley a recomendarte la opción que más te conviene, no la que más comisión le paga.

Los tres tipos de mediador

Son las figuras que reconoce la Ley 20/2015 (luego el Real Decreto-ley 3/2020).

Tipo 1

Agente exclusivo

Trabaja en exclusiva para una sola aseguradora. Solo te puede vender los productos de esa compañía. Suele tener su despacho físico con el rótulo de la marca en la puerta.

Trabaja para: la aseguradora.

Tipo 2

Agente vinculado

Colabora con varias aseguradoras (entre 2 y, normalmente, menos de 10) pero ligado a ellas contractualmente. Te ofrece opciones dentro de ese panel cerrado.

Trabaja para: varias aseguradoras.

Tipo 3 — Vesta

Corredor

Independiente. Sin vínculos contractuales exclusivos con ninguna aseguradora. La ley le obliga a analizar un número suficiente de contratos y a recomendar lo que realmente te conviene, no lo que más le paga.

Trabaja para: ti.

Lo que cambia en la práctica

Agente Corredor
Compañías que compara 1 (exclusivo) o pocas (vinculado) Muchas, sin vínculo exclusivo
A quién representa A la aseguradora A ti, cliente
Obligación legal Vender los productos de su compañía Recomendar lo mejor para ti tras análisis objetivo
En un siniestro Tramita en nombre de la aseguradora Te defiende frente a la aseguradora
Cobra de La aseguradora La aseguradora (comisión incluida en la prima)
Le cuestas más a ti No No
Deber de información previa Limitado Exhaustivo (art. 173 RDL 3/2020)

¿Cuándo usar un agente y cuándo un corredor?

Seamos honestos. Un agente exclusivo tiene sentido si tienes una relación de confianza con una compañía concreta desde hace años y el producto es estándar. No hay trampa: contratas directo con quien conoces.

Un corredor tiene sentido casi siempre que quieras optimizar: cuando no sabes qué compañía elegir, cuando tienes varias pólizas y quieres consolidar, cuando tu perfil es complejo (autónomo, empresa, vehículo de alta gama, hogar con piscina, ciber, D&O), cuando has tenido un siniestro mal gestionado, o cuando simplemente no tienes tiempo para pelear cinco cotizaciones.

Para cualquier persona que quiera estar bien asesorada sin pagar de más, el corredor es la figura que la ley ha diseñado específicamente para eso.

Preguntas frecuentes

Sobre corredores, agentes y la distribución de seguros.

Entonces, ¿un banco que me vende un seguro es corredor o agente?
Casi siempre es un operador de banca-seguros (regulado aparte, pero funcionalmente similar a un agente): intermedia con una o, como mucho, dos aseguradoras con las que tiene acuerdo comercial. No compara el mercado entero. Por eso el precio que te ofrece el banco es rara vez el mejor del mercado para ese mismo producto.
¿Puedo contratar directamente con la aseguradora, sin nadie por medio?
Sí. Y el precio nominal será el mismo o muy parecido al que conseguirías con un corredor (la comisión del corredor ya está prevista en la estructura de la prima aunque no haya corredor). Lo que pierdes contratando directo es el asesoramiento imparcial y, sobre todo, tener a alguien que pelee por ti cuando haya un siniestro.
¿Los corredores trabajan con todas las aseguradoras?
Con muchas, pero no con todas. Tenemos acuerdos con las principales compañías del mercado español y con algunas especializadas. Lo importante es que la recomendación no depende de qué nos paga más: depende de qué te encaja mejor. La Ley de Distribución de Seguros nos obliga a declarar esta información y a analizar un número suficiente de contratos.
¿Cómo verifico que un corredor está realmente registrado?
Cualquier corredor legítimo está inscrito en el Registro Administrativo de Distribuidores de Seguros de la DGSFP, con una clave del tipo J-XXXX. Puedes buscar cualquier corredor en el portal público de la DGSFP (dgsfp.mineco.gob.es). Si quien te ofrece un seguro no puede darte su clave registral, desconfía.
Si cambio de aseguradora, ¿cambio de corredor?
No hace falta. Puedes mantener el mismo corredor toda la vida y cambiar las compañías que te hace detrás. De hecho, esa es la gracia: en un corredor tienes continuidad de relación mientras que la aseguradora elegida puede variar con el tiempo según las condiciones del mercado.

¿Hablamos de tu caso?

Te contamos sin compromiso si un corredor te encaja o si te conviene más otra figura.